Por razones obvias muy tensa. Así ha sido desde que la derecha se dio cuenta que no podría comprar al Presidente Chávez. El ataque se inició cuando los centros de poder, como la Organización Cisnero, se dieron cuenta que no podrían comprar la palabra del Presidente. Recordemos la alianza entre Radio Caracas Televisión y Venevisión para dar el golpe de abril junto con el resto de los medios.
Lógicamente por el contexto electoral. Ocurrió previo al 2002, ocurrió entre 2006 y 2008 y ahora el ataque se va a intensificar.
La derecha es muy astuta y sabe que un buen porcentaje de la población aún cree en Disney, Santa y el glamour europeo. Recordemos que aproximadamente 8 de cada diez medios de difusión atacan la revolución por sus compromisos económicos. Tomando esa ventaja lanzarán sin misericordia una oleada de matrices para deslegitimar la obra de la Revolución y, especialmente, al Presidente Chávez.
Claro que hay un pueblo conciente y que despertó. De lo contrario no hubiésemos ganados más de 15 procesos electorales. Sin embargo, aún la Revolución no es irreversible y tenemos que hacerla irreversible o de lo contrario colocamos en riesgo la consecución de un mundo pluripolar. Por lo tanto, debemos hacerle entender a ese porcentaje de venezolanas y venezolanos que creen en el mundo Disney que Venezuela está en la mira del imperio y que la única posibilidad de sobrevivir es consolidando la soberanía de nuestra Patria a través de la Revolución.
Me refiero a las que se hacen llamar clase media, esa que está en el medio de la nada, jugando un ajedrez que nunca llegarán a entender y en el que nunca llegarán a ser reyes o reinas, como dijo Benedetti en su clásico Poema a la Clase Media. Personas que se creen elites, pero no entienden que si les quitan el carnet de la empresa para las que laboran quedan como las personas que actualmente ellos hasta llegan a despreciar.
A través del bombardeo cultural. Imponiendo una cultura que no es nuestra.
En Venezuela el principal argumento de la derecha es no tener argumentos.
Ellos siguen el quinto principio de la propaganda nazi que dice mientras más grande sea la masa a convencer, más pequeño ha de ser el esfuerzo mental a realizar. Los receptores acríticos captan el mensaje y tienen una capacidad muy limitada de análisis. Por eso el oposicionismo lanza sus grandes mentiras porque saben que mientras más grande sea la mentira que digan le llegará al receptor de manera más fácil. Además, cuentan con la maquinaria de repetición del aparato comunicacional para convertir mentiras en realidades tay y como lo expone otro de los principios de la propaganda nazi.
Debemos romper el contrato de comunicación entre el emisor y el receptor.
Entre el receptor y el emisor hay un contrato de comunicación tal y como lo expone Patrick Charaudeau. El receptor compra el mensaje que quiere recibir del emisor que desea escuchar, ver o leer. Se compra el mensaje que se desea escuchar. Así de simple. Este contrato es lo que origina que los revolucionarios escuchen el mensaje de los medios revolucionarios y los oposicionistas reciban el mensaje de los medios apátridas. Cuando se intenta cruzar estas variables hay un total rechazo del mensaje de parte y parte. Ni nosotros los vemos a ellos, ni ellos nos ven a nosotros.
No hay mitades en una lucha de clases y eso toca el tema comunicacional.
No hay una respuesta única para lograr tal objetivo. Sin embargo, desde mi perspectiva una de las primeras tareas sería romper ese contrato comunicacional.
Desde luego que es posible pero no con tácticas convencionales. Fidel dijo que en la guerra irregular los ejércitos convencionales sólo sirven para desfilar. Si llevamos esas palabras al contexto comunicacional diríamos que en la batalla de las ideas los medios convencionales sólo sirven para informar.
Claro que sí.
El asunto es que no sólo debemos informar, sino que al mismo tiempo debemos persuadir para sumar personas que crean en la revolución. Nuestros medios convencionales, que esencialmente se basa en el Sistema Nacional de Medios Públicos y claro que los medios comunitarios, pasan 24 horas informando, pero un alto porcentaje de las personas que reciben ese mensaje ya son parte de nuestro proceso revolucionario y lo apoyan.
Debemos dirigirnos a las personas que aún no creen en la revolución y para lograr tal objetivo debemos desarrollar prácticas no convencionales. Ojo, es obvio que el Sistema Nacional de Medios Públicos cumple una gran función y la debe seguir cumpliendo. Que no se vayan a malinterpretar mis palabras. Lo que trato de detallar es que además de ese trabajo convencional debemos desarrollar tácticas no convencionales para consolidar la Revolución.
Imagínese varios centros de investigación dispersos por Venezuela. Unidades transdisciplinarias para leer, analizar, interpretar, crear y difundir mensaje mediantes plataformas comunicacionales no convencionales. Una táctica no convencional sería usar el método de la guerra de guerrillas. Crear equipos de vanguardia que vayan cara a cara a conversar con nuestros hermanos, tíos, vecinos, amigos, novias. Tenemos que desarrollar tácticas no convencionales de comunicación para consolidar la Revolución.
En vez de ser un combate cuerpo a cuerpo como se hizo en las guerras de primera generación. Tendríamos un batallar cara a cara para romper el contrato comunicacional del que te hablé hace unos minutos.
A las personas que ven Globovisión sólo ver la imagen de alguien como Mario Silva les genera un rechazo. Sólo con ver la cara. Silva sin hablar causa rechazo en el oposicionista natural. Esto por el contrato comunicacional entre emisor y receptor. Sin embargo, cuando a ese oposicionista se le acerca un amigo o un familiar es probable que al menos acepte escuchar el mensaje y esto le generaría dudas respecto a todo lo que le impone Globovisión en la cabeza. Por lo menos se puede sentar a conversar del tema. Claro que todo eso dependerá del grado de disociación que tenga la persona.
Nunca he dicho que es la única forma. Dije que no hay una respuesta única. Esto es sólo parte de la tarea que a su vez es parte de un proceso. Se podría pensar que nada se hace con una reunión de 5 personas. Pero si multiplicamos el número de reuniones por 100 mil estaríamos hablando de que el mensaje que no llega por medios convencionales ahora es escuchado por 500 mil personas que rechazan la revolución. Un aviso de prensa puede costar unos 150 mil bolívares y éste sólo sale un día en un solo periódico. En promedio el tiraje de los periódicos que más se venden gira en torno a los 60 mil ejemplares. Alguien ha analizado si es efectivo basarse únicamente en la publicación de avisos para informar respecto a los logros de la revolución? No digo que no publiquemos avisos, sólo advierto que hay otras formas de hacer llegar el mensaje. Con 150 mil bolívares podríamos hacer 300 mil reuniones comunitarias que son mucho más que 60 mil ejemplares. O me equivoco?
Son expertos y llevan décadas en eso. Si revisamos la historia nos encontramos que durante la Primera Guerra Mundial en Estados Unidos se crearon los batallones de Hombres de 4 Minutos (Four Minutes Men). Fueron unos 75 mil ciudadanos que emitieron en las calles alrededor de 7,5 millones de discursos cuyo tiempo máximo era de 4 minutos porque de acuerdo con sus estudios ese es el tiempo ideal de concentración. Se estima que ese mensaje llegó a unos 300 millones de receptores de unas 5 mil comunidades distintas. Además de esa táctica, el Comité para la Información Pública contrató cineastas, novelistas, columnistas, caricaturistas, historiadores, entre otras, para fomentar y justificar la participación de EE UU en la Guerra.
Si revisamos la página electrónica de JJ Rendón, uno de los asesores de la derecha latinoamericana, podemos ver que ellos mismos se proporcionan como batalladores de las campañas sucias o la propaganda sucia. Ahora no necesitan hombres o mujeres que vayan por las calles dando discursos porque tienen los operadores psicológicos de 140 caracteres, es decir, el bombardeo por twitter y el resto de las redes cibernéticas de difusión de propaganda como facebook. Allí se originan los rumores que luego son legitimados por los medios de difusión convencionales y los rebotan al exterior por las alianzas que poseen. Luego ese mensaje en el exterior es publicado nuevamente en el país para legitimar lo hecho por los medios nacionales y resulta que todo fue creado luego de la emisión de un mensaje de 140 caracteres.
Claro, y como diría cantinflas allí está el detalle. En la batalla convencional vemos a los voceros revolucionarios luchando por desmentir las versiones de la prensa de la derecha, pero resulta que el daño es más profundo porque el mensaje que se capta no es el que se publica por los medios sino el que va implícito y entra en la mente de los receptores Disney.
Lo que sale publicado en los medios se olvida a los 3 días, pero lo que queda en la mente de las personas forma conductas y esas conductas en muchos casos son perjudiciales para las personas acríticas del mensaje. Una persona expuesta a ese bombardeo cambia su cosmovisión, es decir, la forma de ver el mundo y se disocia. Evitar esa disociación es realmente la batalla de las ideas que debemos desarrollar. Es necesario desmentir las versiones manipuladoras que los medios de derecha publican de manera explícita, pero tenemos necesariamente que luchar también para evitar que el mensaje implícito de la derecha destroce la mente de venezolanos y venezolanas. En esto último nos falta mucho por hacer.
Mucho más complejo y peligroso.
Porque a nivel internacional preparan el escenario para que Venezuela sea invadida como ocurrió en Irak o en Libia. Y esa preparación fundamentalmente es mediática. En los 90 Irak no era un país enemigo de EEUU y unos 20 ó 25 años después esa nación fue invadida y su presidente ahorcado para robar sus recursos energéticos. Lo mismo ocurrió en Libia y ya Venezuela desde hace tiempo está en la mira del imperio y está siendo bombardeada por el aparato comunicacional en el contexto de la guerra de cuarta generación.
Un Chávez dictador violador de los Derechos Humanos que debe ser sentenciado por organismos internacionales. Repito, pasó en Libia y pasó en Irak. Antes de lo sucedido en Irak y en Libia vino un descomunal ataque comunicacional. Eso está ocurriendo ahora mismo en contra de la revolución bolivariana. Al imperio no le importa que la mayoría apoyemos la revolución. Por eso es necesario dos luchas importantes en el tema comunicacional. Una a nivel nacional que tiene sus propias características y otra a nivel internacional con su debido contexto.






















aquí texto






























Poster for schools and high schools around the world about Haiti's earthquake. The initiative is very simple: everybody can contribute very few coins thanks to the piggy banks you can place in the halls.




Restos de la Terma que hubo en Ilerda
Fragmentos de la muralla que envolvió la cuidad
Hoy me he atrevido a probar una sesión de bodypump, teniendo el gym Guiera al lado de casa y en pretemporada no tenía nada que perder... Lo cierto es que creo que va a ser de las pocas maneras que voy a encontrar de hacer algo de pesas.





































El novel·lista cerdanyolenc Isidre Grau fa la seva aportació a les 24 hores de lectura. Trobareu el vídeo a la notícia que ha publicat Cerdanyola.info. Ha estat possible gràcies a la col·laboració de Crator Produccions.





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DESIRE 1988
Sweetest thing 1998
Electrical Storm 2002
The Fly 1991
All that you can't leave behind 2000







Zapatero con sus ministras
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